El 2 de septiembre de 2025, un grupo de maestros se encerró en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para reivindicar que el curso escolar no podía comenzar con normalidad mientras se estuviese perpetuando un genocidio en Gaza, donde muchos niños no irían a clase ese año. Durante 8 días, maestros, estudiantes y voluntarios convivieron allí, generando asambleas abiertas, campañas de concienciación y promoviendo acciones directas que sensibilizasen a la población. A día de hoy, su labor sigue en las escuelas; donde consideran un deber profesional educar a los niños en el cumplimiento de los Derechos Humanos.